Reconozco
que Pink Floyd siempre está en mi lista de reproducción de Spotify. Quizá más
por otros temas suyos de su primera etapa más psicodélica con otros temas, que
por Another Brick in The Wall.
Sin
embargo también pertenece a aquellos momentos, donde la gente se replanteaba
por primera vez de forma seria su realidad desde el final de la 2ª GM.
Me
imagino que este videoclip nació tras leer a Hermann Hesse, a Emma Goldman y a
George Orwell, y observando el sistema de enseñanza privado británico. Todos
uniformados, todos disciplinados, todos niños perfectos. Niños-robot. Todos
hacen lo que el profesor manda. Todos hacen lo mismo, nadie se sale de la
línea…o si?
La
creatividad es la herramienta más poderosa del ser humano. Es su esencia misma.
No podemos controlarla, por mucho que castiguemos, por mucho que intentemos
conducir las mentes de los alumnos, por mucho que intentemos controlarlo
absolutamente todo, no seguirán sorprendiendo y derribando nuestros propios
muros de la mente.
Creo
que no sólo aprenden los alumnos de los profesores. Creo que son los profesores
los que aprenden de los alumnos también, quizá por recuperar aquella
creatividad que tuvieron en la niñez y que alguien les hizo olvidar.
Personalmente,
yo que llevo muchos años trabajando con niños, creo que aunque les haya
enseñado mil maneras de afrontar el día a día, ellos me enseñan 1001 formas de
hacerlo de diferente manera. Los profesores somos las personas más afortunadas
del mundo.
En
honor a esos niños que derriban viejos muros de viejas mentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario